jueves, 3 de junio de 2010

Verónica Brito, la candidata a diputada más joven del país

Su decisión de ser un agente de cambio, ayudar a la gente y convertirse en nuestra representante en la asamblea nacional es irrevocable. Es la candidata a diputada más joven del país, pero sólo duerme 4 horas al día. A la vez, desborda energía, firmeza, inteligencia y un verbo ágil para hacernos enamorar de la política.

¿Cuáles pasos puntuales te han llevado a construir tu carrera política desde tus inicios hasta ahora?

Yo siempre he estado picada por el mosquito de la política, desde el colegio fui representante de mi salón, luego en la universidad me di cuenta de que no podemos sentarnos a ver como la realidad nos pasa por el frente sin tomar parte. Pertenecí al grupo Impulso10, el más activo de la escuela de Política en la UCV, fui miembro de la de la Federación de Centros Universitarios. Después consolidamos el grupo joven de la mesa de la unidad en el estado, ‘Jóvenes por el Delta’ y luego surgió mi candidatura.

¿Cuáles necesidades de los deltanos vas a defender de ocupar un puesto en la Asamblea Nacional?

El Delta necesita representantes que estén avocados a trabajar por los problemas nuestros. Tenemos diputados que jamás han pedido un derecho de palabra para pedir por los deltanos. Hay que atender el problema de los servicios, el agua marrón que sale por las tuberías, cuando sale, no hay luz, trabajar por las necesidades de la gente, esa tiene que ser la meta.

¿Qué dices a aquellos que te acusan de ser muy joven para ser candidata a diputada?

El hecho de ser joven y estar trabajando por mi país, prueba lo contrario. Aquí la única diferencia que hay entre mi candidatura y la de otros, es que yo no tengo rabo de paja, ni experiencia en corrupción, en malas mañas, en continuismo, en valores egoístas. Tengo el valor joven de cuando en 2007 le probamos a la gente que hay una generación de relevo asumiendo las riendas del país, desinteresadamente.

¿Qué has aprendido de la práctica política que no se aprende en los libros de la escuela?

Que si se puede hacer política con ética y valores, por los buenos medios, y estoy determinada a demostrárselo al mundo. Estoy convencida de que se puede hacer política de altura, que no vaya de la mano de la discriminación ni de intereses individuales, sino de las metas en común.

¿Cómo ha sido tu acercamiento con ese otro lado de la juventud que permanece ajeno a esa convicción de trabajar por el país?

Este es un país joven, más de 70% de la población tenemos menos de 25 años y es lamentable como algunos desconocen la realidad, pero nadie es dueño de la verdad, cada quien decide qué camino tomar. La política marca cada cosa de nuestras vidas, el trabajo, los sueños, la vida diaria y la convivencia social. Todos deberíamos integrarnos por el país que queremos, nadie más lo puede construir, sino nosotros mismos.

¿Cómo enfrentas los ataques?

Con una sonrisa. Jamás he tenido que atacar a nadie para trabajar por la gente. Se trata de quien resuelve mejor los problemas.

¿Qué va a pasar con este país?

Venezuela se va a levantar, porque este país se ha sudado la democracia y hay una juventud que está en pie de lucha. Nos levantaremos y será por la vía democrática, con nuestra herramienta más efectiva: El voto.